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Versión: Baidi441

Introducción al Net Art

Formando parte de los actos de la primera Jornada de Cultura Electrónica de Tarifa, redacté en 2005 esta Introducción al Net Art. Se trata de una aproximación al tema con un enfoque fundamentalmente didáctico y orientado a un público no iniciado.


Contexto

Tratemos primero de situar el net art en un contexto más amplio. Cultura digital no es algo que ocurre exclusivamente tras los monitores o en el interior del cableado telefónico. La cultura digital es una de las manifestaciones de la sociedad hipercomunicada en la que vivimos, una sociedad en la que el principal valor, incluso económico, es la comunicación. Hemos llegado a un punto en el que el factor que determina la validez de una actividad en la nueva escala de valores es su capacidad para convertirse en información (por ejemplo mediante la publicidad).

NikegroundEl ejemplo paradigmático de esto podría ser la marca de zapatillas Nike (1), que no fabrica ni uno solo de los zapatos que vende. Nike es una enorme máquina de producir imagen, que ha enfocado toda su producción en la comunicación de su producto, y en la identificación del mismo con una serie de valores que transmite de un modo muy eficaz. La plantilla de trabajadores de la marca está compuesta principalmente por diseñadores, publicistas, analistas de mercado, cazadores de tendencias… la fabricación del producto se subcontrata a empresas situadas en Asia. Esta es una de las consecuencias de la revolución de las telecomunicaciones que ha transformado el mundo.

La cultura digital es una de las manifestaciones de esa revolución y está relacionada con el nivel más social y más abierto de ese nuevo sistema. De hecho, nos gusten o no determinados aspectos de la situación que acabo de describir, la resistencia (2) a esa situación no puede ignorar que el terreno en el que se desarrolla la lucha es precisamente el de la comunicación, el de la construcción de una red social que aproveche la capacidad de cohesión que proporcionan los nuevos medios y que participe en la configuración del mundo mediante las mismas herramientas, aunque con intereses a veces opuestos.

Ordenadores y cables telefónicos son herramientas. El uso lo decidimos nosotros.

La forma fundamental de la sociedad de la información de la que hablamos es la red. Una estructura irregular formada por nudos que actúan y por hilos que transmiten. Un ejemplo de cómo esas redes se organizan espontáneamente puede ser algo tan banal como la propagación de un chiste vía SMS, o tan serio como la movilización popular que conoció este país inmediatamente después de los atentados de Madrid del 11 M. Lo que está claro es que el establecimiento de una serie de usos, ritos y costumbres (intercambiar chistes por teléfono) configura una manera de comportarse en sociedad que le otorga una cohesión y una fuerza sin precedentes (y otros movimientos sociales como la revolución naranja que evitó el pucherazo electoral contra Yushenko en Ucrania demuestran que esa fuerza es firme y no casual) (3)

La principal diferencia entre los medios tradicionales de comunicación y los nuevos, basados en el empleo de tecnologías digitales y nuevas vías de transmisión de datos como internet o la telefonía móvil, es que mientras en los tradicionales el coste de producción y transmisión es muy elevado, sólo al alcance de grandes empresas, los nuevos medios tienen un coste tanto de producción como de difusión mínimo. Frente a los medios tradicionales sólo nos quedaba la opción de recibir lo que ellos decidían emitir. Con la generalización de las conexiones domésticas y los ordenadores, cualquiera puede ahora convertirse en emisor.

Esa posibilidad de invertir los papeles en el proceso comunicativo es esencial en la sociedad de la información. Es esencial al cuadrado en la cultura digital. Y es esencial al cubo en el net art

Net art

El net art (o net.art, o arte de internet) es una manifestación concreta de esa nueva cultura definida por lo que hemos llamado sociedad hipercomunicada. Suele hacerse una distinción clara entre lo que es arte en internet y lo que es arte de internet.

Desde que aparecieron los primeros navegadores capaces de mostrar imágenes y gráficos, y reproducir sonidos, y no sólo texto como ocurría en la primera etapa de la red, los contenidos audiovisuales se han multiplicado: fotografía, imágenes de síntesis, video, animación, gráficos digitalizados, música… cada vez son más los diferentes tipos de medios que pueden circular por la red. Esta característica la convierte en un medio perfecto de promoción para un número creciente de artistas de todas las disciplinas que muestran su obra a través de la web: escultores, pintores, fotógrafos, músicos, dibujantes, diseñadores, animadores, directores de cine y video… Son obras que existen fuera de internet. Lo que se nos muestra son reproducciones de las mismas. Todo eso es lo que calificamos como arte en internet.

En cambio el net art no existe fuera de la red, y está construido con la misma materia de la que está hecho el ciberespacio.

Internet

Aunque todos sepamos qué es internet y todos sepamos qué es el arte no estaría mal que subrayásemos algunos de sus rasgos esenciales para asegurarnos de que hablamos de lo mismo.
Internet, la Red, la triple W tal como la conocemos es el resultado de la evolución de una serie de ideas y tecnologías que han ido transformándola desde sus orígenes.

La concepción original es militar. El ejército estadounidense quería un sistema de comunicaciones que fuese capaz de seguir funcionando tras un ataque nuclear. Un sistema que no peligrase si el centro de control fuera capturado o destruido. La solución que se les brindó fue un sistema de comunicaciones descentralizado. No un conjunto de terminales dependientes de un centro de control, y por tanto vulnerable, sino una red de nodos capaces de actuar cada uno de ellos como emisor y como receptor, capaces de ser sustituidos unos por otros y sin ningún tipo de jerarquías entre ellos. Una red, y no una cadena.

De este primer momento de su desarrollo es la estructura general y los primeros protocolos técnicos (conjuntos de reglas). Sin embargo la tecnología fundamental, capaz de sacar partido de aquel sistema fue una aportación ajena al ejército.

Desde los orígenes de su desarrollo, a finales de los 60, las universidades habían jugado un papel importante. Fue respondiendo a sus necesidades de interrelación entre textos de diferente origen que se desarrolla algo tan esencial para internet como son los hipervínculos: la posibilidad de saltar de un documento a otro haciendo clic en una palabra. Esta innovación convertía a internet en una herramienta idónea para la investigación y el trabajo distribuido. Ahora investigadores de todo el mundo podían no sólo intercambiar textos, sino vincularlos con otros que resultasen relevantes. Algo así como una sensible mejora de las notas al pie de página y las citas bibliográficas. Si las necesidades del ejército habían creado una red de comunicaciones desjerarquizada en la que cualquiera podía actuar como emisor o receptor, la comunidad académica le había dado un uso constructivo: una herramienta al servicio del conocimiento humano que ofrecía un espacio para la colaboración a unos pocos miles de científicos e investigadores repartidos por todo el planeta (unos 5000 a principios de los 90).

Hasta aquí la Red, o las redes, porque había varias, no eran accesibles para los usuarios domésticos ni las empresas. Fue durante los 90, bajo la administración Clinton, cuando se inician algunas políticas destinadas a explotar las posibilidades comerciales del nuevo sistema de comunicaciones. Es esta nueva fase de desarrollo la que provoca la explosión de internet como sistema global con millones de usuarios en todo el mundo.

Cada una de esas tres fases, la militar, la académica y la comercial aportan rasgos distintivos a lo que hoy conocemos como internet: de la militar hereda su eficacia táctica; de la académica sus posibilidades para el trabajo colaborativo; de la comercial, su expansión global.

Arte

Societe AnonymeLos artistas mientras tanto no habían sido ajenos al nuevo medio. Desde el primer momento las universidades habían contado con un amplio número de ellos para poner a prueba los nuevos desarrollos. Al ser individuos creativos, educados en llevar las herramientas y los medios siempre un paso más allá, se revelaron como los perfectos pilotos de pruebas. Aunque carecieran de los conocimientos técnicos necesarios para crear nuevas herramientas (y no siempre era así), la variedad de usos, formas, comportamientos y lenguajes que la Red conoce en la actualidad no sería tal sin las aportaciones de la comunidad artística. Un ejemplo: los chats surgen como evolución de los experimentos de literatura colaborativa en red.

Hemos dicho que el net art está construido con la misma materia de la que está hecho el ciberespacio. ¿Cuál es esa materia?

Internet consiste en la interconexión de un número variable de ordenadores que utilizan una serie de protocolos técnicos para comunicarse entre sí. Los contenidos que circulan en ese medio están escritos en cualquiera de los lenguajes de programación que pueden ser interpretados por algunos programas expresamente diseñados para ello, como los navegadores, clientes de correo, lectores de noticias, reproductores multimedia, etc.

Las obras de net art se caracterizan por usar los mismos medios técnicos comunes a todo el intercambio de información en la red. Es por esto que decimos que no pueden existir fuera de internet, porque fuera de ella carecen de las condiciones que permiten su existencia.

Esta descripción exclusivamente técnica sirve para separar el arte de internet de otras formas de arte. Pero ¿qué distingue al net art del resto de los contenidos existentes online?

Me doy cuenta de que formular esa pregunta no es más que repetir la eterna y aparentemente nunca resuelta cuestión de qué es arte. Así que simplemente me remitiré a la definición que Jorge Wagensberg da de él como forma de conocimiento:

Supongamos que me inquieta una complejidad tan enorme que cualquier proyecto de representación científica es impensable. Por ejemplo, una pasión amorosa. Pero no renuncio a representar tal complejidad. Sólo renuncio al método de la ciencia. Ahora, ¿hay alguno más? Hay, por ejemplo, la alternativa siguiente: arranco a correr, acelero, doy una voltereta doble y aterrizo con los brazos extendidos y una gran sonrisa… (no hay una solución única, la representación depende del talante y talento de cada uno). Es posible que la presunta amada declare lo que, científicamente, se consideraría un milagro: ‘Comprendo perfectamente, no hace falta que hagas más, recibo hasta el más sutil de los matices’
(…)
El acto artístico es (…) un extraño y frecuente milagro en el que un pedazo finito de realidad es capaz de arrastrar una infinidad de matices detrás de sí.

Jorge Wagensberg. Ciencia y arte, revista Lápiz, nº 196

Orígenes

La anécdota fundacional del net.art data de 1995. El artista esloveno Vuk Cosic empezaba a utilizar internet como espacio de trabajo. Su actividad aún no tenía un nombre. Cuenta Cosik que un día recibió un mail que su programa de correo no pudo descifrar, mostrándole sólo un galimatías de caracteres ASCII completamente ilegible salvo por el final de una frase y el comienzo de la siguiente. Aquellas dos únicas palabras eran [...] J8~g#|\;Net. Art{-^s1 [...]. Un error de su navegador había encontrado un nombre que con absoluta economía de medios definía su actividad (creación de red en un dominio de primer nivel artístico). No sé si es la primera vez que el error de una máquina da como resultado un metáfora, pero desde luego ilustra las posibilidades de la herramienta para producir asociaciones de ideas interesantes.

Hay que subrayar que hablamos de diciembre de 1995 y que el tipo que bautiza la actividad tiene ahora poco más de 40 años. Sin embargo el desarrollo y la variedad de formas que conoce ya el arte de internet hace imposible intentar una clasificación o un conjunto de características de consenso. En ese sentido el net art es todo lo contrario de una vanguardia artística. Las vanguardias son grupos cerrados que siguen un programa estético a menudo definido por un líder del grupo. La actividad artística en un espacio global horizontal (sin jerarquías) se presta poco a la formación de grupos cerrados, y la variedad de comportamientos sociales en el ciberespacio favorece poco la uniformidad

La cuestión de la autoría

Luther BlissettSin embargo sí hay algunos rasgos más o menos aceptados, entre otras razones porque están directamente vinculadas con el propio medio en el que se produce la obra. La más importante de todas ellas es la cuestión (y el cuestionamiento) de la autoría.

La equiparación entre autor y público ante una obra que se pretende autónoma forma parte del programa del arte contemporáneo desde los años 60. Sin embargo el contexto fuertemente estructurado en el que se mueve el arte (galerías, museos, comisarios, críticos…), trabajaba en contra de esa aspiración. El nuevo espacio artístico en cambio se basa precisamente en esa equiparación entre nodos: todos somos emisores y receptores al mismo tiempo. La vieja aspiración de que sea el público el que complete la obra adquiere ahora un nuevo significado gracias a la interactividad propia del medio. El artista puede ofrecer ahora no una obra cerrada, sino una herramienta que deba ser usada por el público para completarse. Sin la participación del público, la obra, sencillamente, no existe. (4)

Otra de las estrategias mediante las cuales se ataca el concepto de autor y que también procede de la propia esencia del medio es la facilidad para la suplantación y el anonimato. Una de las características esenciales de la red como espacio de interacción social es la ausencia del cuerpo. Uno tiene que convertirse en información para existir en red. Es esa información, ese rastro que uno voluntariamente deja, lo que constituye su identidad en el ciberespacio. Por tanto para un usuario cualquiera es posible tanto asumir varias personalidades diferentes como sumarse a una personalidad múltiple. Son dos comportamientos opuestos que persiguen en realidad lo mismo: desligar la identidad que uno asume en la Red de la que uno vive fuera de ella. Por relacionarlos con ejemplos literarios, podemos llamarlos respectivamente síndrome Pessoa y síndrome Fuente Ovejuna. El síndrome Pessoa consiste en asumir distintas personalidades diferenciadas; por el contrario el síndrome Fuente Ovejuna consiste en entrar a formar parte de una personalidad múltiple. Un tercer comportamiento, ya que estamos, sería el síndrome Lázaro de Tormes, que consiste en poner las obras en circulación sin hacer mención alguna al autor de la misma.

El caso quizá más interesante de todos ellos sea el de Luther Blisset, nombre adoptado por un colectivo de anarquistas y activistas italianos como medio no sólo de cuestionar la figura del autor sino también como truco para evitar represalias legales. Su trabajo suele consistir en desenmascarar los aspectos menos constructivos de los poderes mediáticos italianos (abuso de poder, manipulación informativa, cortinas de humo, campañas de desprestigio). Su máxima: Luther Blisset somos todos, idéntica a aquella relatada por Lope (Todos a una, Fuente Ovejuna), sirve de máscara a cada una de las personas que actúan bajo ese seudónimo.

Hipermedia

Otra de las características inherentes al medio es su caracter hipermediático: la posibilidad de vincular contenidos de diferentes disciplinas en un mismo medio. Poder saltar de texto a fotografía, de ahí a video, a animación, sonido, programación, etc. Y más importante aún, que la secuencia en la que se accede a cada uno de esos contenidos no esté predeterminada sino que cada lector (o el azar) decida en qué orden accede a cada fragmento de narración.

Esto permite la creación de obras siempre abiertas, siempre modificables tanto por el autor como por sus lectores, convertidos así a su vez en autores también…

Activismo

Borderhack

La www es, como entorno de comunicación, un lugar social; y por tanto un espacio político de primer orden. Muchas iniciativas artísticas tienen una fuerte carga política hasta el punto de haberse acuñado distintos términos para describirlo: artivismo, hacktivismo… Suelen ser obras de fuerte contenido crítico que a menudo reproducen comportamientos propios de las grandes compañías multinacionales, lobbys financieros o instituciones gubernamentales para poner de manifiesto comportamientos antisociales o contradicciones del sistema o de su propaganda oficial.

Medio y mensaje

Desde los años 60 nos hemos acostumbrado a oir una afirmación que muchas veces se da por válida sin cuestionar su significado: El medio es el mensaje. La afimación de McLuhan data de la época en la que la sociedad de la comunicación empezaba a formarse. En realidad es una verdad de perogrullo, y las nuevas prácticas artísticas no invalidan el eslógan, pero sí pueden cuestionar algunas de sus interpretaciones. Por ejemplo, podemos encontrar obras en las que el empleo de medios (artilugios, programas, tecnologías…) es muy intensivo. Tanto que se rehuye el problema de cuál es su mensaje. En el otro extremo tendríamos obras que simplemente utilizan los medios técnicos como vehículo de distribución de sus contenidos sin cuestionarse el modo como el medio también condiciona la lectura del mensaje.

La primera de esas opciones da como resultado obras muy aparatosas, más cercanas al espectáculo y al efecto especial; las segundas, al renunciar a indagar sobre las condiciones en las que son percibidas, resultan irrelevantes.

Difícilmente un autor reconocerá situarse en uno u otro de estos extremos, pero lo cierto es que a ambos lados del término medio hay numerosos ejemplos.

Juego, software art…

No es la intención de este texto hacer un repaso exhaustivo de las distintas formas del net art, sino indicar algunas de las más representativas.

Baste con mencionar los juegos y el software art como dos formas de arte en las que lo narrativo, las características específicas del medio y la interactividad se suelen dar con mayor equilibrio. En el game art, los juegos artísticos, las reglas son el argumento. La participación del público es esencial, pues no hay juego si no hay jugador. En cuanto al caso del software art, se trata de programas informáticos cuya finalidad no es la producción sin más de un resultado, sino que implica por parte del público una comprensión íntima de los mecanismos propuestos por el autor.

Como primer acercamiento e introducción al tema, puede ser suficiente lo dicho. Sin embargo es también objeto de este texto despertar el interés por las nuevas formas de arte, y no podría cerrarse sin ofrece un listado de enlaces y referencias bibliográficas esenciales que ayudarán al lector a profundizar en el conocimiento del Net Art

Referencias

Bibliografía:

Linkorama:

Notas

1. Nikeground no es en realidad una campaña de Nike, sino una intervención crítica de 0100101110101101.org que pretendía, mediante la suplantación y la parodia de las estrategias comerciales de Nike, subrayar la invasión de las marcas en el espacio público.

2. Una de las claves de la lucha del Ejército Zapatista de Liberación Nacional es su uso de las nuevas tecnologías para hacer público su mensaje y recabar así apoyo internacional para su causa. La Guerrilla Zapatista ha sabido aprovechar en su beneficio las herramientas de la sociedad hipercomunicada.

3. Todos estos ejemplos hablan de un uso emancipador de las tecnologías de la información y comunicación y demuestran que estas pueden jugar un papel importante en la configuración de una realidad en la que la ciudadanía puede levantarse contra las prácticas alienadoras que se le oponen.

4. Regenerativa, de Eugenio Tisselli, es un texto que se destruye a medida que se accede a él, y que se regenera a medida que se lo enlaza desde otras páginas. La acción del visitante modifica necesariamente el contenido que se muestra.


Licencia: Se permite la reproducción parcial o total para uso no comercial de este texto, siempre que se haga mención de su origen de la siguiente manera: Introducción al Net Art, por Vicente Araújo. Junio 2005. Sinapsis. (http://www.dunadigital.com/adee/noticias/?p=385). Para usos comerciales, consultar al autor svcnt.a@gmail.com

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José Vicente Araújo
José Vicente Araújo
Profesor en Junta de Andalucía
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